Alcaraz, Sinner y... Se buscan alternativas en el Open de Australia
Carlos Alcaraz y Jannik Sinner ya están en Melbourne y han empezado a preparar el Open de Australia, primer «Grand Slam» de la temporada. El español es el número uno y aspirante en el torneo que se le resiste, pues de momento los cuartos de final son su límite. El italiano es el número dos y favorito, campeón las dos últimas ediciones. Pase lo que pase, las posiciones de ambos se mantendrán. La curiosidad es que los dos grandes rivales llegaron juntos el domingo, en el mismo avión, porque venían del mismo sitio. El sábado jugaron una millonaria exhibición en Corea del Sur. Mostraron buena sintonía, como siempre. Compartieron rueda de prensa, en la que juguetearon con la opción de disputar dobles juntos en alguna cita; jugaron un partidillo de tenis de mesa y después el de tenis, con el freno de mano echado. Ganó el español 7-5 y 7-6 (8/6). El mismo avión les llevó directos, junto a sus respectivos equipos de trabajo, a Melbourne. Hasta aquí la travesía como compañeros de los dos mejores tenistas del mundo en este comienzo de 2026. Pueden coincidir en el vestuario o en algún cambio de pista de entrenamiento, pero ya no volverán a verse las caras hasta una hipotética final en Melbourne Park, si es que los dos consiguen superar sus seis partidos anteriores. La pregunta es si algún tenista podrá impedir esa final. Carlos y Jannik han sido los campeones de los ocho últimos «Grand Slams», y finalistas de los tres últimos, Roland Garros, Wimbledon y el US Open.
Zverev, Djokovic, Musetti...
Con el español y con el italiano empieza a suceder algo similar a lo que ocurría con el «Big 3»: salen a la pista casi con 1-0 en el marcador, por el miedo que dan y la superioridad que han mostrado, capaces de ganar cuando juegan bien, por supuesto, y cuando no lo hacen tanto. No se trata de repetir el pasado y que haya un tercer hombre, puede ser un cuarto, un quinto... Pero la lista no es demasiado grande. Zverev lleva tiempo siendo el tres del mundo, pero precisamente en la final de Australia de 2025 se dio cuenta de lo lejos que estaba de Sinner. Lo admitió en rueda de prensa y pasó una temporada con altibajos y problemas de confianza. El siguiente es Djokovic, del que la única duda es su estado físico. El año pasado el nivel del serbio fue alto para ganar a todos, menos a Alcaraz y Sinner, y si quiere un «Grand Slam» seguramente tenga que derrotar a los dos. Musetti es un jugador que viene creciendo, es joven y tiene un tenis muy vistoso, pero con revés a una mano, que desde hace años es una dificultad añadida. Hay jugadores buenísimos como Dimitrov, pero el último campeón de «Grand Slam» con revés a una mano fue Thiem en el US Open 2020. Claro que desde ahí los únicos campeones de «Grandes» han sido Nadal, Djokovic, Alcaraz y Sinner, con la excepción de Medvedev en el US Open 2022. Si seguimos por el «top 10», De Miñaur se mostró el curso pasado como uno de los más regulares, pero le faltan armas contra Carlos y Jannik, jugar con más riesgo, lo que le hace fallar más. Una sensación parecida deja Fritz, otro jugador fantástico al que también le falta dar el último paso. Shelton puede tener esas armas, aunque necesita más madurez, mientras que Félix Auger-Aliassime persigue más regularidad. El última que se ha colado en una lista selecta es Bublik, un talento innegable: si le suma constancia, puede dar un susto.
Un nuevo Medvedev
Fuera del «top 10», la mejor alternativa es Medvedev, si mantiene el nivel de este comienzo de año, su resurgir tras tocar fondo en 2025. Draper y Rune son baja en Melbourne por lesión y Ruud y Rublev perdieron un poco el foco y van a más. La ATP ha promocionado mucho a Fonseca, pero el brasileño está con problemas físicos y ni siquiera ha jugado todavía un partido oficial contra ninguno de los dos favoritos.