Cientos de muertos y miles de detenidos después, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró que «la situación está bajo control». El jefe de la diplomacia fue la cara de un régimen que trató de mostrar una imagen de tranquilidad después de más dos semanas de protestas y , tras las palabras de Donald Trump sobre un mensaje enviado por Teherán a Washington para volver al diálogo, confirmó que su país «está abierto a negociar con Estados Unidos sobre la base de la dignidad y el respeto mutuo (…), pero no aceptaremos dictados, y los iraníes no permitirán ninguna forma de injerencia extranjera». En un mensaje dirigido a Trump y su amenaza de intervenir en caso de la...
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