Jordi Sevilla no pudo enseñarle economía a Zapatero «en dos tardes» porque el aludido estaba tan poco entusiasmado como ahora Pedro Sánchez en recibir lecciones sobre «socialdemocracia y consensos democráticos». Todos esos empeños bienintencionados naufragan porque aquel despreció la ortodoxia presupuestaria y empobreció a una generación de españoles que acabó aupando a Pablo Iglesias por pura desesperación; y éste de aquí ha despertado los monstruos históricos de nuestro destino mientras tira de caudillismo y fijaciones sectarias. Jordi Sevilla tiene el valor que le ha faltado a tantos ; es de los pocos postfelipistas que levantan la voz y tiene el mérito de no callar a cambio de ser enterrado en plata de incierto origen, como esos compañeros que a lo...
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