El
Chimy Ávila, que no metió un solo gol en todo el año 2025 y al que el Real Betis hace meses que busca afanosamente una salida, se
convirtió en el héroe inesperado y dio el pase al equipo verdiblanco a los cuartos de final de la Copa del Rey con dos grandes goles, al rematar dos buenos pases de
Fornals y Aitor Ruibal desde el punto de penalti, rememorando sus mejores tiempos de delantero puro.
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