Gallardo desprecia la "protección política" pero relevó a sus compañeros para mantener el aforamiento
"Nunca he buscado privilegios, ni atajos". Este es un pequeño fragmento de la carta que ha compartido el exlíder del PSOE y candidato en las pasadas elecciones de Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, para notificar que no recogerá el acta de diputado en la Junta de Extremadura ante el juicio del "hermanísimo" del presidente del Gobierno.
Con el objetivo de "acallar definitivamente los bulos y las desinformaciones", el ex representante socialista extremeño ha comunicado la decisión a la Comisión Gestora que lidera la transición socialista a la espera de que se celebre un Congreso Extraordinario. "Ha sido un honor servir y compartir tantos años de esfuerzo, aprendizaje y compromiso... Ahora toca recuperar la serenidad para seguir con la conciencia tranquila", ha asegurado en sus redes sociales. En su escrito ha reclamado "celeridad judicial" a la Audiencia Provincial que no "dilate" el juicio programado para el 28 de mayo al 4 de junio.
Dentro de los últimos párrafos que han estructurado el documento, asegura que "nunca ha buscado privilegios, atajos o cualquier tipo de protección política" y que la decisión sirve para alejarse de la política activa con una "puerta abierta" si decide regresar en el futuro. En este sentido, asegura que tiene la "conciencia tranquila" ante los "bulos y las mentiras" que se han expresado sobre su persona.
Pese a su predisposición para abandonar la dirección del PSOE en Extremadura y dejar su aforamiento, en el mes de mayo, ante el posible adelanto electoral, Gallardo ingresó en la Diputación Permanente y remodeló la estructura del Grupo Parlamentario ante los avances de Audiencia Provincial en el caso del "hermanísimo" del jefe del Ejecutivo. Con este cambio buscó que la decisión se elevara al Supremo para alargar el proceso.
El cambio estructural que utilizó Gallardo
El Grupo Socialista elevó un escrito a la Mesa de la Asamblea en el que solicitó la baja de Maricruz Rodríguez y Eduardo Béjar para dar paso a Miguel Ángel Gallardo. Desde las filas socialistas justificaron el proceso ya que bajo las palabras de la portavoz del PSOE en la Asamblea la modificación del grupo parlamentario "no era ninguna treta, ni nada maquiavélico" para proteger al candidato socialista. Es más tachó de "chorradas" o de "bochorno" las críticas.
Tanto el PP como Vox, que ahora se encuentran en negociaciones para formar gobierno antes del próximo 20 de enero, criticaron la decisión tomada. "No va a tomar posesión un diputado, sino un aprovechado. Es el mayor atraco político a la democracia de la Asamblea de Extremadura" afirmó el portavoz del PP, José Ángel Sánchez Juliá. Por su parte, el que a la postre fue el candidato de Vox en la región, Óscar Fernández, tachó de "auténtico fraude de ley" el movimiento.
Desde este periódico se ha intentado contactar con los socialistas para conocer las motivaciones, fuera de las expresadas en su mensaje en las redes sociales, pero no se ha obtenido respuesta sobre la sorprendente decisión que ha tomado Gallardo.