El presidente aragonés respalda la escuela "Mar de Nubes" ante los ataques al toreo
En el Pabellón de Juslibol no hay rastro de improvisación. Allí, entre capotes, zapatillas gastadas y la seriedad de quien se forma con vocación, la escuela "Mar de Nubes" sigue afianzándose como un pilar en la expresión taurina aragonesa. La visita de Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, ha servido no solo como respaldo simbólico, sino como ratificación política de una apuesta concreta: la tauromaquia como vía de formación, cultura y libertad personal.
Azcón presenció de primera mano la dinámica del centro, donde una treintena de jóvenes zaragozanos de entre 6 y 19 años se adentran en el toreo desde sus múltiples dimensiones. "Lo que aquí se transmite va más allá del manejo del capote. Hay educación física, teórica, técnica, ética", apuntó el presidente. La escuela, con más de una década de trayectoria, representa un modelo educativo que reivindica la tauromaquia sin complejos y con el apoyo de las instituciones.
El contexto no es neutro. En 2023, varios alumnos del centro sufrieron agresiones físicas por su pertenencia a la escuela. Un hecho que Azcón recordó con claridad, subrayando que el respaldo del Gobierno autonómico y del Ayuntamiento de Zaragoza es hoy más firme que nunca. También adelantó que se está acondicionando un nuevo espacio municipal para trasladar la sede, lo que permitirá mejorar las condiciones de aprendizaje.
No fue una visita protocolaria. El presidente mencionó nombres, trayectorias, referentes. Habló de Aarón Palacios, salido de las filas de "Mar de Nubes", y de la proyección de toreros como Cristiano Torres o El Mene, nombre artístico del novillero Iker Fernández Aliagas. Todos ellos, según Azcón, representan un momento especialmente vibrante para el toreo en Aragón, que necesita del impulso público para consolidarse.
"Las administraciones tenemos la responsabilidad de garantizar que quien quiera formarse en el mundo del toro pueda hacerlo", afirmó. Con esa frase, Azcón vinculó directamente la política cultural con la libertad de elección y de desarrollo profesional dentro del ámbito taurino, sin concesiones al discurso ambiguo.
El compromiso institucional se ha reflejado también en la creación del premio "Nicanor Villalta" y en la previsión de incrementar un 40 % las ayudas a escuelas taurinas, recogido en el presupuesto de 2026. Aunque dicho presupuesto no fue aprobado, la línea está marcada: la formación taurina es parte activa del proyecto cultural aragonés. Y la escuela "Mar de Nubes" no solo sobrevive, sino que se consolida como punto de partida para los que sueñan el toreo desde la base.