"Un día les mandé recoger la basura que tiraron al suelo del patio, pero se negaron, tuve que pedir al jefe de estudios que viniera y a él sí que le obedecieron. Mandas algo y no te hacen caso. Si lo manda un hombre, sí", relata la profesora de un instituto de Alicante. Su caso no es aislado, las docentes se han colocado en la diana de los insultos y comentarios ofensivos que sufre el profesorado por parte del alumnado en la provincia y en el resto de la Comunidad Valenciana, según un informe del STEPV, que ha alertado de que ocho de cada diez profesores aseguran ser víctimas de agresiones en las aulas y de tener problemas con las familias.