La fragata Blas de Lezo se integra en el mayor ejercicio naval de Estados Unidos y marca un antes y un después
La fragata Blas de Lezo (F-103) ha zarpado desde su base en Ferrol para incorporarse a uno de los ejercicios navales más exigentes del mundo, el Composite Training Unit Exercise (COMPUTEX), organizado por la Marina de Estados Unidos. Este adiestramiento constituye una fase clave dentro del proceso de certificación operativa de los grupos de combate liderados por portaaviones antes de su despliegue.
Antes de cruzar el Atlántico Norte, el buque realizó una escala técnica en la Base Naval de Rota, en Cádiz, una infraestructura estratégica para la cooperación bilateral entre España y Estados Unidos. Desde allí, la fragata se integrará plenamente en el dispositivo naval estadounidense para iniciar un periodo de dos meses de operaciones continuadas.
Un ejercicio que solo superan las unidades de élite
El COMPUTEX somete a las unidades participantes a escenarios realistas de combate naval, con amenazas simultáneas en los dominios aéreo, de superficie y submarino. Portaaviones, escoltas, submarinos, buques anfibios y aeronaves embarcadas operan de forma conjunta bajo una presión constante que evalúa tanto la tecnología como la capacidad de mando y control.
En este contexto, la Blas de Lezo actuará como escolta principal dentro del grupo de combate, una función reservada a buques con sistemas de defensa aérea avanzados y elevada capacidad de integración. La Armada destaca que este tipo de ejercicios permiten comprobar la preparación real de las dotaciones más allá del adiestramiento nacional.
Interoperabilidad bajo estándares OTAN
Uno de los objetivos centrales del COMPUTEX es garantizar que las marinas aliadas puedan operar como una sola fuerza. Para la Armada española, la interoperabilidad con la Marina de Estados Unidos es un pilar estratégico, especialmente en el marco de la OTAN y de las misiones internacionales de seguridad marítima.
Durante el ejercicio, la fragata española empleará procedimientos comunes, sistemas de enlace de datos y estándares de planeamiento compartidos. Esta integración permite validar en condiciones reales la compatibilidad de los sistemas de combate y la coordinación entre dotaciones multinacionales.
La Blas de Lezo y la evolución de la serie F-100
La fragata Blas de Lezo pertenece a la serie F-100, considerada una de las clases de escoltas más avanzadas de Europa. Diseñadas principalmente para la defensa aérea de fuerzas navales de alto valor, estas fragatas han demostrado su versatilidad en operaciones internacionales durante las últimas dos décadas.
Coincidiendo con el vigésimo aniversario de su entrada en servicio, la Blas de Lezo afronta este despliegue tras haber participado recientemente en ejercicios con lanzamiento real de misiles de superficie y antiaéreos, una demostración del alto nivel de alistamiento alcanzado por su dotación.
Un precedente clave en 2012
No es la primera vez que la fragata participa en un ejercicio de estas características. En 2012 ya formó parte de un ciclo similar con la Marina estadounidense, lo que permite a la Armada comparar la evolución de sus capacidades operativas y tecnológicas a lo largo de más de una década.
Desde entonces, los sistemas de combate, los métodos de adiestramiento y los procedimientos de mando han experimentado una modernización constante, alineada con los estándares aliados y con las nuevas amenazas emergentes en el ámbito naval.
Un mensaje estratégico desde el mar
La integración de la Blas de Lezo en un grupo de combate liderado por el portaaviones USS George H. W. Bush refuerza el papel de España como socio fiable en las operaciones navales de alta intensidad. Para la Armada, superar el COMPUTEX supone una validación internacional del nivel de preparación de sus unidades.
Las lecciones aprendidas durante estos dos meses de adiestramiento se incorporarán a los ciclos de instrucción de la Flota, con impacto directo en la preparación de futuras misiones. Un proceso que, según subraya la Armada en sus comunicaciones oficiales, contribuye de forma decisiva a garantizar la seguridad marítima y la defensa colectiva en el entorno internacional.