'¿Qué dirías si vieras a un motorista trazando curvas a gran velocidad por una pista de aterrizaje de un aeropuerto? Repitiendo giro tras giro de radio similar y símplemente en un vaivén de izquierda y derecha hipnótico. Seguro que no te diría gran cosa. Pensarías que está probando la moto para ver si está a punto. Nadie diría que está disfrutando o haciendo nada destacable.
Pues eso es lo mismo que yo siento cuando veo un esquiador carveando por una pista ancha y despejada. De hecho me genera hasta cierto rechazo.
Carvear se siente muy bien, pero se ve feo
No voy a mentir y decir que yo no carveo. Cuando las pistas y la afluencia de esquiadores lo permite, reconozco que disfruto intentando hacer giros conducidos perfectos, de radio medio y grande. Sentir la fuerza centrípeta intentando...'