NO debería ser noticia ni merecer ningún artículo en un periódico pero, desgraciadamente, en este país estamos acostumbrados a todo lo contrario, por lo que no está de más destacar lo anormal para intentar convertirlo en habitual. En solidaridad ante la adversidad nadie nos gana, eso es cierto, pero también lo es el hecho de que el poder político siempre mete la pata cuando hay una desgracia. Y, al menos hasta este momento —escribo con el miedo de ver cuánto tardarán en tirar por tierra este escrito—, esto no ha ocurrido en lo referente al trágico accidente de Adamuz. Ni hemos visto echarse la culpa unos a otros, ni realizar acciones en busca de votos, ni cada uno va por...
Ver Más