Naty Abascal y Valentino: el look con el que recuerda a su amigo y a una vida dedicada a la belleza
La muerte de Valentino Garavani ha despertado una oleada de recuerdos en el universo de la moda, pero pocos tan íntimos y significativos como el de Naty Abascal. Aristócrata, editora de moda y figura clave del estilo internacional desde hace décadas, Naty ha querido despedirse de su amigo con palabras, imágenes y un look que habla sin necesidad de grandes discursos.
“Hoy y siempre te mando flores, Valentino”, escribió en sus redes sociales, acompañando el mensaje con fotografías que resumen una relación construida a lo largo del tiempo, los silencios y una complicidad profunda. No es una despedida grandilocuente, sino un homenaje sereno, fiel a la manera en la que ambos entendieron siempre la elegancia.
El look: sobriedad, negro y memoria
Para recordar a Valentino, Naty Abascal recupera una imagen nocturna y sofisticada, dominada por el negro absoluto, el color que en la Alta Costura del diseñador italiano simbolizaba respeto, solemnidad y belleza sin artificio.
El vestido —de silueta estructurada, escote limpio y volumen contenido— remite a esa elegancia clásica que nunca necesita explicación. No hay exceso, no hay tendencia forzada: hay presencia. El contraste del blanco en la falda, casi escultórico, añade luz y equilibrio, recordando esa manera tan Valentino de jugar con el dramatismo sin perder armonía.
Las joyas, discretas pero contundentes, y el peinado pulido completan un estilismo que no busca protagonismo, sino coherencia emocional. Es un look que no grita homenaje, lo susurra.
Más que moda: una amistad real
La relación entre Naty Abascal y Valentino fue mucho más allá de los desfiles y las alfombras rojas. Compartieron viajes, conversaciones, cenas y una visión común de la belleza entendida como educación de la mirada.
Naty no habla de él solo como creador, sino como maestro de vida, alguien que le enseñó a observar el mundo con más refinamiento y con el corazón abierto. En un sector donde las palabras “musa” o “embajadora” se utilizan con ligereza, su vínculo se sostiene sobre algo más profundo: el respeto mutuo y la admiración sincera.
Naty Abascal, guardiana de un legado
A lo largo de los años, Naty Abascal se ha convertido en una de las grandes guardianas del legado de la Alta Costura, capaz de mantener vivo el espíritu de diseñadores como Valentino sin convertirlo en nostalgia. Su forma de vestir, de estar y de recordar es también una manera de preservar una época en la que la moda se construía desde la excelencia, el tiempo y la artesanía.
En este homenaje silencioso, Naty no solo recuerda a un amigo, sino a toda una manera de entender la moda: como cultura, como educación estética y como forma de vida.
Cuando el estilo también es memoria
El adiós de Naty Abascal a Valentino no se mide en tendencias ni en titulares fáciles. Se mide en coherencia, en fidelidad y en ese tipo de elegancia que no envejece porque nunca estuvo sujeta al tiempo.
Con este look, Naty demuestra que hay homenajes que no necesitan palabras grandilocuentes: basta con saber estar, saber vestir y saber recordar.