Maggie O'Farrell, la autora que recuperó al hijo desconocido de Shakespeare en "Hamnet"
William Shakespeare fue de los más grandes escritores de todos los tiempos. "El rey Lear", "Romeo y Julieta" o "El mercader de Venecia" son títulos que salieron de su pluma, y que no caducarán en su condición de obras fundamentales de la literatura universal. Todo ello de sobra sabido. Pero cabe recalcar que, además de su genialidad creativa y narrativa, Shakespeare también fue un ser humano. Uno con sus inquietudes y sus problemas, con sus alegrías y sus duelos, con su familia y todo lo que eso conlleva. Suele sorprender, incluso incomodar o fascinar, la cara íntima de esos nombres tan reconocidos por todos, y uno de los reflejos más reveladores de la vida personal de Shakespeare lo presentó Maggie O'Farrell en "Hamnet" (2020). No faltan biografías y ensayos sobre la vida y obra de Shakespeare, pero si esta novela destaca es por arrojar luz sobre un episodio quizá menos tratado de la vida del autor británico, narrado con tal delicadeza y expresividad que se alzó con una gran acogida por parte de crítica y público, y ahora cuenta con su versión cinematográfica.
Este viernes 23 de enero aterriza en las salas "Hamnet", película dirigida por Chloé Zhao ("Nomadland") y con Paul Mescal en la piel del dramaturgo. Se trata de una adaptación de la novela homónima, que explora la vida de la familia de Shakespeare, centrándose en su esposa, Agnes Hathaway, y el fallecimiento de su hijo Hamnet por la peste en 1596. No se trata, por tanto, la obra de O'Farrell de una sobre la vida de un gran autor, sino de un hombre cuyo hijo murió y cuya esposa no fue lo que siempre nos han contado. Fue en la escuela, a sus 16 años, cuando la escritora escuchó hablar por primera vez de esta historia. "Estaba estudiando 'Hamlet' para mis exámenes", recordaba ante la prensa durante la presentación en 2021 del libro, y fue al poner un dedo sobre la letra "l" e imaginar una "n" en su lugar cuando se preguntó "qué significaría esto. Empecé a apreciar hasta qué punto Shakespeare era misterioso como ser humano". Continuaba O'Farrell analizando que "el hecho de que titulara su mayor obra, porque me parece que 'Hamlet' lo es, con el nombre de su hijo muerto, le convierte en un padre que hizo su duelo. El objetivo de la novela era dignificar y amplificar la vida de ese niño que fue totalmente olvidado".
También es reveladora la historia de la mujer del poeta. Conocida como Anne Hathaway, "si Hamnet fue ignorado, ella fue peor que eso", confesaba O'Farrell, tratando de acabar con la imagen que siempre se ha difundido: la de una campesina a quien su marido odiaba y que era analfabeta. "Hay respetados académicos que dicen que era muy fea, tenía una moral muy ligera. Pero yo nunca he visto una prueba que de fe de ello. Shakespeare, al final de su carrera, era millonario y podría haberse comprado lo que le diera la gana. Pero, en cambio, volvió a Stratford y todos los peniques que ganó los enviaba a casa. Alguien que lamentara su matrimonio no habría hecho eso". Ante esto, tanto a través de la novela como de la cinta, donde es interpretada por Jessie Buckley, se muestra a una mujer de manera que se pueda olvidar cómo se ha mostrado hasta la fecha.
Demuestra, por tanto, esta historia, el carácter de O'Farrell a la hora de renovar la novela histórica. Su voz ahonda en el más fiel intimismo, sacando brillo no tanto a acontecimientos como a factores psicológicos de los personajes que ha investigado. Lo mismo hace en otro de sus grandes títulos, "El retrato de casada" (2022), retrato novelado sobre la joven duquesa Lucrezia de Médici, hija de Cosimo de Medici, y sobre cómo su vida dio un vuelco al comprometerse, tras la muerte de su hermana mayor, con el duque de Ferrara. Una obra donde O'Farrell terminó de sellar un estilo narrativo que encuentra la belleza y la emoción en los más personales y ocultos recovecos del pasado.