El radiólogo José Manuel Felices aclara la edad para hacer la primera mamografía: “La ciencia nos empuja a adelantarla”
Si tienes 50 años es imprescindible comenzar a revisarte, pero si tienes entre 40 y 45 es recomendable consultar tu programa autonómico o hablar con tu especialista
La psicóloga Alicia León explica cómo entender el miedo: “Es un signo de que nuestro organismo funciona como debe”
“La mamografía es, hoy por hoy, nuestro superpoder. Nos permite ver lo invisible. Es capaz de detectar lesiones hasta dos años antes de que la mujer o su médico puedan palparlas”, resume el doctor José Manuel Felices, médico especialista en Radiología, divulgador en la cuenta @doctorfelices y que este mes publica Radiografía de una vida sana. “Me gusta explicarlo así: el cáncer de mama no aparece de golpe como un champiñón tras la lluvia, empieza siendo microscópico. La mamografía nos permite encontrar al intruso cuando aún está llamando al timbre, antes de que haya entrado en casa y causado destrozos”, describe.
La mamografía es la herramienta más eficaz contra el cáncer de mama porque, como explica el doctor, permite alcanzar tasas de curación del 95% gracias a la detección temprana. Pero, ¿cuándo deberíamos empezar a preocuparnos por hacer este tipo de revisiones?
Aunque los programas de salud pública en España marcan generalmente los 50 años como la edad indicada para comenzar, “la ciencia y las sociedades radiológicas (como la SERAM) cada vez empujan más hacia adelantar esa primera cita a los 40 o 45 años, lo que ya se está implantando en algunas comunidades”, explica Felices, que recalca la importancia de no esperar a que aparezcan síntomas.
Diferencias por comunidad autónoma
“Lamentablemente, el código postal influye en tu salud más de lo que nos gustaría. Aunque el Ministerio marca unas pautas (50-69 años), cada comunidad tiene la potestad de ampliar esa horquilla”, reconoce el médico. “Tengo que barrer para casa y decir con orgullo que en la Región de Murcia hemos sido pioneros en ampliar el cribado: aquí empezamos a llamar a las mujeres a los 45 años y seguimos hasta los 74. Es un avance tremendo porque el cáncer no entiende de jubilaciones ni de fronteras autonómicas. Ojalá pronto veamos una homogeneización real en toda España para que todas las mujeres tengan las mismas oportunidades de detección precoz, vivan en Murcia, en Galicia o en Andalucía”, manifiesta.
Casos de riesgo
Sin embargo, no todas las mujeres deben seguir el mismo calendario. Si existen antecedentes familiares directos, de madre o hermana que hayan padecido cáncer de mama, el especialista aclara que se aplica la regla de los 10 años antes: “Si a tu madre se lo diagnosticaron a los 45, tú deberías empezar a vigilarte a los 35”. También se adelanta en casos de mutaciones genéticas específicas o si la paciente recibió radioterapia previamente en el tórax por otro motivo. “En estos casos, el calendario lo marca tu genética”, asegura el doctor Felices.
Pública o privada
Si no se cuenta con ninguno de estos antecedentes de riesgo ni se tienen síntomas, los cribados de la sanidad pública no permiten pedir una mamografía antes de la edad estipulada en cada comunidad autónoma. “El sistema prioriza el riesgo poblacional”, argumenta el radiólogo.
“En la sanidad privada la gestión es diferente, una mujer puede acudir a su ginecólogo a los 40 años y, si ambos lo consideran adecuado, empezar a realizarse mamografías anuales o bianuales”, explica. “Es una opción que muchas mujeres eligen para su tranquilidad, siempre que esté supervisada por un profesional”, valora.
En el sistema público las mamografías se realizan cada dos años. “Este intervalo no es caprichoso; se basa en el tiempo medio que tarda un tumor en crecer lo suficiente para ser visto pero sin llegar a ser peligroso”, considera el doctor.