Seamos honestos: no podemos ir a trabajar a una oficina con la misma ropa que utilizaríamos para quedar con nuestros amigos. Muchas veces, te obligan a vestir un punto más sofisticado, por lo que los tejanos, los pantalones más anchos o la ropa más casual se tiene que quedar en el armario para dar paso a ropa más neutra. Ojo, que tampoco significa que debas ir en traje a diario, pero hay tres o cuatro prendas que deben estar siempre a tu disposición para este tipo de contextos.
Seguir leyendo...