Fitur (la gran feria nacional del turismo) avanza, después de que se inaugurara ayer —la actividad profesional finaliza mañana y el fin de semana abre al gran público—, para Córdoba con un tono completamente diferente al de otras ediciones, debido a la tragedia vivida con el accidente de trenes de Adamuz. El Ayuntamiento de Córdoba —la capital es el motor de este área de actividad en nuestra tierra— y la Diputación ya anunciaron, en línea con una decisión idéntica adoptada por la Junta ante la dimensión del siniestro ferroviario que se ha cobrado la vida de 43 personas —al cierre de esta edición—, la suspensión de su actividad oficial en Fitur. El alcalde de Córdoba, José María Bellido, anunció este lunes —a la jornada siguiente del accidente— que el Consistorio no desarrollará agenda institucional. «Ningún edil del gobierno acudirá a la feria. Suspendemos nuestras presentaciones o actos », aseguró el regidor. «Se mantiene la actividad puramente técnica y profesional. El trabajo de nuestros funcionarios y personal es lo que se desarrollará», explicó el primer edil. A principios de enero, la edil de Turismo, Marián Aguilar, anunció que la agenda profesional del Consistorio en esta muestra incluye más de veinte reuniones de «alto nivel con mayoristas nacionales, empresas especializadas en circuitos, operadores de turismo religioso o agencias del segmento 'premium' [de viajeros que buscan exclusividad o diversificación de experiencias]». También este lunes, la Diputación informó en un comunicado de su decisión de « suspender la agenda oficial » prevista para la gran cita nacional del turismo por el siniestro ferroviario. La institución provincial comunicó que «sí mantendremos la presencia de técnicos para atender a los visitantes al stand y continuar con la agenda de trabajo prevista». Fitur se había convertido, además, en los dos últimos años en el marco en el que Junta, Ayuntamiento y Diputación escenificaban los frutos de sus esfuerzos para captar aerolíneas que revitalicen el aeropuerto . En la edición de 2024, se anunció la llegada de Air Nostrum —sólo para operar en ese verano—, que supuso recuperar los vuelos regulares en Córdoba tras 16 años sin ellos. Activó una doble ruta a Palma de Mallorca y Las Palmas de Gran Canaria —en el siguiente estío, mantuvo sólo la primera—. Y en Fitur 2025, se oficializó el aterrizaje de Vueling, con una ruta permanente con Barcelona. El alcalde alimentó a mediados de mes las esperanzas de un nuevo anuncio en esta muestra —« Hay algunas negociaciones abiertas » para «aumentar la oferta de movilidad aérea de Córdoba», aseguró— pero, como es lógico, todo ha quedado en un segundo plano tras el drama de Adamuz.