El parque canino de la Gran Vía de Alicante, entre las calles Doctor José Luis de la Vega y Biólogo Konrad Lorenz, frente al colegio Azorín, se ha convertido en un foco de malestar vecinal por la suciedad acumulada y la falta de mantenimiento del entorno. En la franja ajardinada pegada a la valla, entre los arbustos, se aprecian bolsas de plástico, papeles, cartones y envoltorios extendidos sobre el suelo y retenidos en el matorral, mezclados con hojas secas y restos vegetales. Vecinos que frecuentan la zona sostienen que el deterioro no es puntual y que cada vez cuesta más mantener el parque en condiciones.