La injusta derrota liguera ante la Real Sociedad (2-1) puso fin a una racha de once victorias oficiales del
Barça. Praga, especialmente su frío extremo, se convirtió en un examen para comprobar que aquello fue un accidente para un equipo de
Hansi Flick decidido a encadenar otra serie de victorias para competir por todos los títulos, pero quedó claro que en alguna asignatura hay que seguir estudiando.
Seguir leyendo...