Reino Unido estrena su nuevo tanque, una arma letal que dispara munición antitanque de energía cinética
El Ejército británico ha dado un paso clave en la modernización de sus fuerzas blindadas con las primeras pruebas de fuego real con tripulación del Challenger 3, su nuevo tanque de combate principal. El vehículo está llamado a convertirse en la columna vertebral de las unidades acorazadas del Reino Unido y cuenta con armamento capaz de disparar munición antitanque de energía cinética, además de munición multipropósito programable y proyectiles avanzados perforantes de blindaje.
El Challenger 3, cuyo despliegue completo está previsto para finales de esta década, incorpora un nuevo cañón de ánima lisa L55A1 de 120 milímetros, alineado con los estándares de otros países aliados de la OTAN. A esto se suma una torreta completamente rediseñada, blindaje mejorado y un nuevo sistema de puntería que refuerzan su capacidad frente a amenazas modernas.
Pruebas de fuego real con tripulación
El carro de combate, con un peso de 66 toneladas, había sido probado anteriormente mediante disparos remotos. Sin embargo, recientemente se realizaron con éxito las primeras pruebas de fuego real con tripulación, llevadas a cabo por personal de Rheinmetall BAE Systems Land (RBSL) en un centro de entrenamiento del Ministerio de Defensa cuya localización no ha sido revelada.
Tras este hito, el tanque continuará con nuevas fases de ensayo a medida que avanza hacia su entrada en servicio operativo, como parte central del programa de modernización del Ejército británico en un contexto de crecientes tensiones internacionales.
Producción, tecnología y calendario de despliegue
Los Challenger 3 están siendo diseñados y fabricados en la planta de RBSL en Telford, Shropshire. En total, se entregarán 148 unidades al Ejército británico, convertidas a partir de los actuales Challenger 2 en el marco de un contrato valorado en más de 800 millones de libras.
Entre sus principales mejoras destacan los visores térmicos avanzados para el comandante y el artillero, el seguimiento automático de objetivos, la capacidad de búsqueda en amplias áreas y sistemas mejorados de visión para el conductor. Además, incorpora nuevos sistemas electrónicos de detección de amenazas que alertan con mayor rapidez a la tripulación ante fuego enemigo.
El Challenger 3 dispone también de un motor mejorado, con mejor refrigeración y una suspensión hidrogas optimizada, superando así una de las principales críticas realizadas al Challenger 2. La Capacidad Operativa Inicial está prevista para 2027 y se espera que las 148 unidades estén plenamente operativas a finales de 2030.