Siempre que el tiempo me lo permite, me gusta hacer un hueco en mi agenda para ir a la montaña a correr. El
trail running me aporta mucho a nivel físico, pero también a nivel mental. Me encanta sentir la adrenalina de moverme por un terreno irregular y ver cómo voy salvando los diferentes obstáculos que se van interponiendo en mi camino. Durante ese rato, los problemas del día a día desaparecen y solo quedamos la montaña y yo.
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