Andy Cruz quiere hacer historia
Andy Cruz está a un paso de hacer historia. Este sábado, el talento cubano enfrentará al campeón Raymond Muratalla con la posibilidad de ingresar a un club extremadamente exclusivo del boxeo de la isla: el de los medallistas de oro olímpicos que lograron coronarse también en el profesionalismo.
El reto no es menor. Aunque Cuba ha sido una potencia olímpica, el salto al boxeo rentado ha sido históricamente limitado. Desde 1962, tras la prohibición del boxeo profesional en el país, los pugilistas cubanos han tenido que enfrentar múltiples barreras para competir en el circuito mundial.
Las cifras lo reflejan con claridad. Un total de 29 boxeadores cubanos han conquistado medallas de oro olímpicas, pero apenas 14 lograron abrirse camino en el boxeo profesional tras abandonar la isla y establecerse en el extranjero. Y de ese grupo reducido, solo cuatro alcanzaron la cima del deporte.
Joel Casamayor, Yuriorkis Gamboa, Guillermo Rigondeaux y Robeisy Ramírez son, hasta ahora, los únicos que consiguieron unir el oro olímpico con un título mundial profesional, una hazaña reservada para muy pocos.
Antes de la era de restricciones, Cuba ya había dejado su huella en el boxeo mundial con figuras legendarias como Eligio Sardinas Montalvo, mejor conocido como Kid Chocolate; Gerardo “Kid Gavilán” González; y José “Mantequilla” Nápoles, pioneros que marcaron una época dorada del pugilismo cubano. Cabe destacar que en el año 2022 esta restricción sobre el boxeo profesional en Cuba llegó oficialmente a su fin.
Ahora, Andy Cruz intenta escribir su propio capítulo. De lograr la victoria ante Muratalla, no solo conquistaría un título, sino que también entraría en un selecto grupo que representa lo más alto de la historia moderna del boxeo cubano.