‘Juan Rulfo era cliente’: Así es El Gallo de Oro, cantina con 152 años de historia
“¡Qué bonito es vacilar en la parranda y brindar por ellas con botellas de mezcal!”, decía el cantante Pedro Infante, y en la Ciudad de México hay diversos lugares para tomar; no obstante, uno de los que más historia tiene es El Gallo de Oro.
El establecimiento es casi tan viejo como la cantina La Peninsular —la primera en obtener una licencia para este ramo—, ya que tiene 152 años sirviendo tragos, cervezas y su clásico Menyul a todos los capitalinos con ‘sed de la mala’.
El Gallo de Oro, que sin duda es una de las cantinas más antiguas de la Ciudad de México, también tiene un distintivo: el establecimiento es amplio, muy limpio y cuenta con una decoración elegante, ya que desde la década de los 70 busca ser considerado ‘de lujo’.
¿Cuál es la historia de El Gallo de Oro?
Enrique Valle, el actual propietario de El Gallo de Oro, explica que la cantina se fundó en 1874 por un hombre de origen español, quien a lo largo de las décadas se hizo cargo del negocio.
“Mi abuelo llegó a México en 1914 con 16 o 17 años y empieza a trabajar”, comentó Enrique en una entrevista con Del Futuro TV, en la que explicó que se acercó a la cantina y ahí consiguió empleo.
“Se llegó a dormir incluso en la barra. Fue la lotería de mi abuelo, porque se la venden en 1920 a plazos”, compartió. Desde ese momento, El Gallo de Oro formó parte de la familia Valle.
Enrique comenta que, a lo largo de su historia, la cantina ha recibido la visita de distintas personalidades, que van desde políticos hasta poetas: “Era un México bohemio (...) vino Mariano Azuela, lo frecuentaba Justo Sierra, quien fundó la Secretaría de Educación Pública”, señaló.
El negocio, ubicado desde su fundación en la esquina de Venustiano Carranza y Simón Bolívar, fue exitoso desde su apertura; sin embargo, para la década de los 70, cuando el padre de Enrique Valle ya estaba al mando, se realizaron cambios importantes.
“Siempre ha sido un buen negocio, pero a mi papá le da el toque de elevarlo a una cantina de lujo donde pudieran venir a degustar”, dijo el actual dueño en una conversación con Grupo Reforma.
Enrique agregó para Insur News que fueron de los primeros en invertir en la apariencia del lugar, así como en un menú mucho más elaborado, en el que se sirvieran otros platillos de la gastronomía mexicana y española, no solo botanas.
Con estos cambios comenzaron a llegar otro tipo de personalidades, entre ellas periodistas y escritores, como Jacobo Zabludovsky, quien frecuentaba El Gallo de Oro, según comentó Enrique a Grupo Reforma.
“Vino todo un auge, una época dorada, divina”, explicó el propietario. El Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México añade que otra de las personas que solía acudir a El Gallo de Oro fue el autor de Pedro Páramo.
“Cuentan que Juan Rulfo era uno de sus clientes y así tituló uno de sus cuentos”, escribió la institución en sus redes sociales, donde afirmó que El Gallo de Oro es una de las cantinas más antiguas que aún se mantienen en funcionamiento.
Durante décadas, El Gallo de Oro no permitía la entrada a mujeres. Fue hasta 1981 cuando un decreto derogó la prohibición de acceso y se les permitió formar parte de los parroquianos de la cantina.
¿Cómo es El Gallo de Oro, cantina con 152 años de historia?
¡Que su fachada no te engañe! Al pasar por la esquina de Venustiano Carranza y Simón Bolívar verás un negocio pequeño, con el frente pintado de color rojo ladrillo y letras doradas que te dan la bienvenida.
No obstante, al ingresar te notarás cuenta de que el interior es muy amplio: cuenta con varias mesas de madera situadas en el salón; al fondo se encuentra la barra, donde puedes disfrutar de los tragos, e incluso hay un espacio para que artistas toquen en vivo.
Algunos elementos se conservan desde su fundación, como la barra de madera y la canaleta que se encuentra en el suelo, justo debajo de esta. Al respecto, Enrique comentó que antes este era el “sitio de las aguas (...) como le llaman en la cantina, de las necesidades”, sin dar más detalles.
En las redes sociales de la cantina añaden que la canaleta en realidad sirve para “desechar rápidamente el exceso de líquido: el agua del hielo, los restos de la bebida o lo que se derramaba de los tarros”.
Uno de los aspectos que más llama la atención es la decoración, que se mantiene elegante con acabados de madera; incluso, al fondo hay una especie de vitral con la figura de un gallo.
¿Cuánto cuesta comer y beber en El Gallo de Oro?
El Gallo de Oro es un lugar en el que se puede disfrutar de una comida completa, además de cócteles. Entre los platillos que se sirven están las empanadas argentinas, la tortilla española, ensaladas, jugo de carne y pollo a la parrilla.
En el caso específico de la comida, los precios van desde los 80 pesos por las empanadas hasta los 450 pesos por una orden de jamón serrano. Mientras tanto, en la carta de bebidas se puede encontrar una amplia variedad de tragos y precios.
Desde cervezas hasta copas de vino tinto y cócteles como las medias de seda y el Aperol spritz forman parte del menú. Los precios van desde los 65 pesos por cervezas como Bohemia y XX, hasta los 220 pesos por una piña colada.
A pesar de ello, la mayoría de los cócteles no superan los 200 pesos. Algunos de los que se pueden pedir son beso de ángel, mezcalitas, martinis, desarmador, charro negro, Manhattan, medias de seda, negroni, Bloody Mary, conga y vampiro.
También hay opciones sin alcohol, como aguas embotelladas, limonadas o naranjadas, jugos y refrescos, los cuales cuestan en promedio 50 pesos. Además, cuentan con menús ejecutivos por 180 pesos que incluyen una entrada, una sopa, un plato fuerte y postre.
¿En dónde está la cantina El Gallo de Oro?
El Gallo de Oro está ubicado en la calle Venustiano Carranza número 35, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, alcaldía Cuauhtémoc. El lugar abre de lunes a sábado de 1:30 de la tarde a 8:00 de la noche.