Ucrania ataca con drones un depósito de petróleo en la Rusia central
Ucrania atacó esta noche con drones de ala fija un depósito de petróleo en la ciudad de Penza, ubicada a unos 500 kilómetros al sudeste de Moscú, en el centro de la parte europea de Rusia, según informó hoy el gobernador local, Oleg Mélnichenko. "Alrededor de las 04:00 de la madrugada (01:00 GMT) se desató un incendio en un depósito de petróleo de Penza tras el ataque de un dron", escribió en su canal de MAX, el sistema de mensajería instantánea ruso.
Señaló que según datos previos no hay muertos ni heridos. "En el lugar trabajan 26 bomberos y 14 coches de bomberos", añadió. Mélnichenko, quien acudió al depósito en llamas, puntualizó que "las defensas antiaéreas derribaron 4 drones". "Los restos de uno de ellos cayó sobre el depósito y provocó el incendio", explicó, al señalar que los servicios de emergencias continúan sofocando las llamas. Según el Ministerio de Defensa de Rusia, durante la pasada noche las defensas antiaéreas derribaron un total de 12 drones ucranianos de ala fija.
Este ataque se enmarca en la campaña de Ucrania para asfixiar los recursos energéticos de Moscú. Al golpear infraestructuras a cientos de kilómetros del frente, Kiev no solo busca destruir suministros, sino también obligar a Rusia a redistribuir sus sistemas de defensa aérea, alejándolos de la línea de combate para proteger ciudades del interior.
Como es habitual en estos partes de guerra, el Kremlin ha mantenido el hermetismo sobre el alcance real de los daños materiales, limitándose a reportar las intercepciones exitosas. Por su parte, el incidente provocó restricciones temporales en el servicio de internet móvil en la zona, una medida que las autoridades rusas suelen aplicar durante ataques de drones para dificultar la navegación de los aparatos mediante señales civiles.
Moscú se ha ensañado en las últimas semanas bombardeando incesantemente la infraestructura civil del país vecino, dejando sin luz y calefacción a millones de ucranianos cuando las temperaturas oscilan entre los 10 y 20 grados bajo cero.