Kia apuesta por botones físicos: equilibrio tech que sí importa
En un momento en que muchos fabricantes presionan para que las cabinas de sus coches sean totalmente táctiles, Kia defiende un enfoque más pragmático: pantallas grandes sí, pero sin eliminar los botones físicos. Esta estrategia se está afianzando como una respuesta sensata a las críticas de usabilidad y seguridad asociadas a los interiores “todo touch”.
Jochen Paesen, responsable de diseño de interiores de Kia, lo resume así: “Nunca dejamos del todo los botones. Hay funciones que necesitas encontrar al instante y no quieres equivocarte, por eso las mantenemos físicas”. Esta filosofía se basa en estudios globales del comportamiento del conductor y en el feedback directo de usuarios que priorizan la interacción rápida y sin distracciones mientras conducen.
¿Por qué los botones físicos todavía importan?
Una pulsación de botón para subir el volumen, ajustar la climatización o activar el desempañador puede hacerse sin apartar la vista de la carretera. En contraste, navegar por menús táctiles (especialmente en pantallas grandes) implica dividir la atención y aumenta el riesgo de error, tal como señalan múltiples análisis ergonométricos y estudios sobre interfaces de vehículos.
El balance tech‑táctil en la práctica
Los modelos actuales de Kia ya muestran este equilibrio: pantallas digitales para el infoentretenimiento y el cuadro de instrumentos se combinan con filas de botones físicos para volumen, climatización o accesos rápidos. En muchos casos, los controles físicos se ubican también en el volante o la consola central, donde son fáciles de alcanzar sin perder el enfoque de la carretera.
- Pantalla táctil: ideal para conectividad, navegación y ajustes finos.
- Botones físicos: esenciales para funciones urgentes o frecuentes.
- Atajos intuitivos: rotativos y pulsadores con feedback táctil reducen errores.
Reacción del mercado y competencia
Kia no es la única que ajusta su estrategia. Otras marcas están reconsiderando el “minimalismo digital puro” tras quejas de clientes y revisiones especializadas. Algunos fabricantes incluso han reconocido errores del pasado y están reinstaurando mandos tradicionales en nuevas generaciones de modelos.
Este retorno parcial a los botones responde a una demanda creciente de usuarios que buscan interacción intuitiva, rápida y segura, sin renunciar a lo último en conectividad y pantallas. La clave está en encontrar un equilibrio entre tecnología y funcionalidad, sin sacrificar lo esencial por puro diseño.
En resumen: Kia está construyendo cabinas que hablan tanto al conductor tradicional como al amante de la tecnología. La marca cree que el futuro de los interiores no es una pantalla gigante sin más, sino una experiencia integrada donde los botones físicos y las interfaces digitales conviven de forma coherente.
Si para activar una función hay que navegar por tres o más niveles de menú, esa solución es “mala para todos”, en palabras del propio Paesen. La meta no es solo añadir tecnología, sino hacerla verdaderamente útil.