Tras dos días de silencio, Pedro Sánchez ha vuelto a comparecer públicamente para hablar del accidente de Adamuz (Córdoba). Desde Bruselas, este jueves el presidente del Gobierno entono su 'mea culpa' ante la tragedia ferroviaria que ha dejado al menos 43 muertos tras el descarrilamiento y posterior choque entre un tren Iryo y un tren Alvia en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. «Asumimos todas las responsabilidades, como estamos haciendo desde el primer momento de la tragedia», defiendo el líder del Ejecutivo. Asimismo, Sánchez prometió ante los medios de comunicación presentes en la rueda de prensa «transparencia y lealtad institucional» en la gestión de los accidentes de Adamuz y Gélida (Barcelona). «Por supuesto, desde el primer minuto de esta crisis, de esta tragedia, vamos a responder como hemos respondido a cualquiera de las crisis que nos hemos enfrentado durante estos últimos ocho años: con absoluta empatía hacia las víctimas, con absoluta transparencia y con cooperación entre instituciones, porque tenemos competencias repartidas«, ha subrayado Sánchez después de acudir a la reunión del Consejo Europeo . Pese a asumir la responsabilidad de los accidentes ferroviarios, Sánchez ha querido presumir y trasladar su «orgullo» y confianza que tiene en la alta velocidad a pesar de que después de la tragedia en Adamuz, Adif haya ordenado disminuir la velocidad en varias de las líneas de alta velocidad que recorren España tras las continúas quejas de los maquinistas. Sánchez ha trasladado su apoyo a las víctimas de los dos accidentes. «Quiero que sepan que el Estado en su conjunto va a hacer todo lo que esté en su mano para ayudarles», ha manifestado. «Las víctimas van a poder combatirlo con el Gobierno ayudando en lo que haga falta». En este punto, Sánchez ha agradecido a los servicios de emergencias y a los ciudadanos que se han «volcado» en el accidente. «Su generosidad, su empatía, su humanidad, también su profesionalidad, son el mejor testimonio del país que es España», ha afirmado.