Convertirse en padre o madre es un momento especial y emocionante . Desde ese momento, la vida se empieza a ver con otros ojos y hay que tomar decisiones que marcarán el futuro del bebé. Hay que amoldar la vivienda para que tenga un espacio adecuado o valorar qué educación se le quiere dar. Durante ese proceso, la pareja también debe decidir el nombre del hijo . Por un lado, están las que lo tienen claro desde un primer momento . Sin embargo, no siempre es tan sencillo. Ya sea porque existen varias opciones sobre la mesa o porque no se llega a un acuerdo, hay muchos progenitores que lo eligen en el último instante . En cualquier caso, el neuropsicólogo Álvaro Bilbao indica que, se tenga escogido o no, lo mejor es no revelarlo hasta que el pequeño nazca . Así lo afirma en un vídeo publicado en su perfil de TikTok, en el que explica los motivos. «Si esperas un bebé en 2026, no compartas su nombre con nadie hasta que nazca o lo tengáis totalmente decidido» . Esta es la advertencia que ha lanzado Álvaro Bilbao , neuropsicólogo. Y es que el experto considera que revelar esta información antes de tiempo es un auténtico error. El doctor en Psicología de la Salud explica que el nombre de tu bebé es como una semilla. « Mientras germina, no se expone a todas las miradas , sino que se protege en el interior de la tierra», añade. En este sentido, el experto avisa de que hay personas que necesitan saberlo «porque no saben habitar en el misterio». Otras, por su parte, «sembarán dudas o intentarán influir en los padres» . «Cuando compartes demasiado pronto, invitas a opiniones que no necesitas, a dudas que no pediste y a miedos que no son tuyos», señala. Bilbao considera que un nombre necesita espacio. «Dentro de ti está formando las raíces que le darán fuerza para salir al exterior. Dejad que el amor haga su trabajo sin ruido, construid en silencio. No necesitas validación, no debes explicaciones a nadie. Lo que es verdadero, no se anuncia, se revela », apunta. « Cuando llegue el momento, no sentirás dudas ni habrá que justificar nada . El nombre será evidente para todos porque estará anclado a vuestro corazón», concluye.