Castilla-La Mancha afronta una nueva etapa turística tras una década de crecimiento sostenido que, según su presidente, ha sido la mejor de su historia. Así lo ha defendido Emiliano García-Page durante su intervención en Fitur, donde ha anunciado la próxima aprobación de una nueva Ley de Turismo y ha proclamado la ambición de la región de liderar el turismo de interior en España. «Estos últimos diez años han sido los mejores para el turismo en Castilla-La Mancha», ha asegurado, no solo en términos de visitantes o pernoctaciones, sino también en organización, calidad, innovación y consolidación de una red empresarial sólida. Page ha atribuido estos resultados a una estrategia «planificada y pactada» con el sector , basada en el diálogo permanente con empresarios, sindicatos y administraciones. El presidente regional ha adelantado que la nueva Ley de Turismo llegará en la segunda mitad del año y será una norma «moderna», diseñada para evitar conflictos y abordar los retos del sector desde el consenso . No obstante, ha advertido de la dificultad de su tramitación parlamentaria, al coincidir con la cercanía de las elecciones autonómicas. «A meses de las urnas cuesta más que nadie convenza a nadie», ha reconocido, aunque ha apelado al acuerdo entre formaciones políticas. Page ha enmarcado esta iniciativa en un contexto de éxito turístico generalizado en España, que ha obligado incluso a replantear infraestructuras por el aumento de flujos de visitantes. «No es un síntoma negativo, es un síntoma positivo», ha señalado, defendiendo que gestionar el éxito implica seguir invirtiendo y manteniendo servicios. En su intervención, ha reivindicado el potencial de Castilla-La Mancha en turismo cultural, patrimonial, de naturaleza, gastronómico y de experiencias, y ha asegurado que la región es «una inmensa potencia» en estos ámbitos. También ha destacado proyectos como Puy du Fou el Toledo o el futuro parque de aventuras Toro Verde en Cuenca, llamados a convertirse en palancas de crecimiento económico y empleo. El objetivo, ha concluido, es consolidar una estrategia estable que permita encadenar «otros diez años de récord tras récord» , reforzando la formación, la especialización y el apoyo a las empresas turísticas.