Cuando vas de
viaje sabes que acabarás haciendo miles de pasos al día. Solo de esta forma consigues descubrir realmente cómo es una ciudad más allá de los cuatro puntos más turísticos que nadie se puede perder. Pasea, piérdete por las calles y disfruta con las zonas más desconocidas del sitio al que vayas a ir. No obstante, para hacer estas 'pateadas' diarias, no puedes ir con cualquier calzado. Tener unas zapatillas con poca amortiguación o que te resulten incómodas pueden marcar la diferencia en tu escapada: puedes pasar de amar la ciudad a quedarte con un mal recuerdo por el dolor de pies con el que has acabado.
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