La Armada refuerza su despliegue en el norte de África: una misión clave que no pasa desapercibida
La Armada ha reforzado la vigilancia marítima en el entorno de Melilla y de las plazas españolas del norte de África mediante el despliegue del patrullero Isla Pinto, integrado en las operaciones permanentes de control de los espacios marítimos de interés nacional. La misión forma parte de las denominadas Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión de las Fuerzas Armadas.
Según la información trasladada por el Estado Mayor de la Defensa, el buque desarrolla cometidos continuados de verificación y control del tráfico marítimo, así como de supervisión de la actividad pesquera en su área de responsabilidad. El objetivo es reforzar la seguridad marítima y mejorar el conocimiento del entorno operativo en una zona considerada sensible desde el punto de vista estratégico.
Presencia naval en un área de alto valor estratégico
Las aguas que rodean Melilla y las plazas de soberanía del norte de África constituyen un enclave de especial relevancia para la seguridad nacional. En este contexto, la presencia permanente de unidades navales permite detectar de forma temprana posibles riesgos, disuadir actividades ilícitas y garantizar la protección de los intereses marítimos españoles.
El Isla Pinto opera bajo el control del Mando Operativo Marítimo, dependiente del Jefe de Estado Mayor de la Defensa y subordinado al Mando de Operaciones. Desde esta estructura se planifican, conducen y supervisan las misiones navales que aseguran una vigilancia continuada en los espacios marítimos de soberanía, responsabilidad e interés nacional.
Coordinación con la Guardia Civil
Uno de los aspectos clave del despliegue es la coordinación permanente con la Guardia Civil de Melilla. Esta cooperación permite una actuación integrada entre las Fuerzas Armadas y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, optimizando la respuesta ante cualquier incidencia relacionada con el tráfico marítimo, la pesca o la seguridad en la mar.
La colaboración interinstitucional refuerza la capacidad de control del entorno marítimo y contribuye a una gestión más eficaz de los recursos disponibles en una zona caracterizada por una elevada actividad marítima.
Preparación operativa y adiestramiento previo
Antes de su actual despliegue, el patrullero y su dotación completaron un periodo de adiestramiento e inspección de capacidades en la bahía de Cádiz, bajo la supervisión del comandante de las Unidades de Acción Marítima de Cádiz. Este proceso permitió verificar el nivel de alistamiento del buque y preparar a la tripulación para las exigencias de la misión.
Posteriormente, el Isla Pinto continuó su programa de preparación operativa en aguas de Melilla, con ejercicios centrados en el control de la plataforma, la seguridad interior, la protección de la fuerza y el conocimiento detallado del entorno marítimo. Todo ello con el objetivo de mantener elevados niveles de disponibilidad durante todo el ciclo operativo.
Capacidades técnicas del patrullero
El buque está dotado de una planta propulsora formada por dos motores MTU de 1.380 caballos de potencia cada uno, lo que le permite alcanzar velocidades máximas de hasta 32 nudos. Estas prestaciones facilitan una rápida capacidad de reacción ante cualquier incidencia en su área de responsabilidad.
Entre sus sistemas destaca el armamento portátil de hasta 12,7 milímetros, sensores optrónicos FLIR, dos radares de navegación y una embarcación semirrígida tipo RHIB. Este conjunto de capacidades permite al patrullero desarrollar con eficacia misiones de vigilancia, control marítimo y respuesta rápida.
Vigilancia continua y compromiso de la dotación
La actividad diaria a bordo del Isla Pinto se articula en torno a vigilancias continuas en el puente de mando, la cámara de máquinas y la cubierta. Estas tareas garantizan tanto la seguridad del buque como la correcta ejecución de las misiones asignadas en una zona de especial sensibilidad.
El comandante del patrullero, el teniente de navío Daniel González-Aller Joly, ha destacado el alto grado de compromiso y profesionalidad de la dotación, así como el nivel de adiestramiento alcanzado durante las fases previas al despliegue.
El despliegue del Isla Pinto se integra en la labor permanente del Mando Operativo Marítimo, con cuartel general en Cartagena y bajo el mando del Almirante de Acción Marítima. Desde esta estructura, la Armada mantiene una presencia constante en la mar, refuerza la protección de los intereses nacionales y contribuye a la estabilidad y seguridad del entorno marítimo en coordinación con otras instituciones del Estado.