Los ciudadanos deberíamos tener algún mecanismo de garantías para que los representantes públicos que cometieran delitos, fueran corruptos, profirieran insultos, odio, o basaran su estrategia en faltar a la verdad fueran expulsado de las instituciones. ¿No existe entre activistas, políticos o desocupados la costumbre de hacer juicios públicos sin más razonamientos que los de las vísceras y sin más información que las difundidas en medios o aparatos de propaganda? ¿Por qué no un mecanismo institucional que, por ejemplo le haga perder su acta a quién difame, insulte o mienta? ¿Por qué electo, por el hecho de serlo, tiene garantizados cuatro años de barra libre? En unos días trágicos en los que los dos partidos mayoritarios han ido de la mano,...
Ver Más