Un rescate extremo en pleno Atlántico pone a prueba al Ejército del Aire a cientos de kilómetros de Canarias
El Centro Coordinador de Salvamento Aeronáutico de Canarias asumió la dirección de una misión de evacuación sanitaria en alta mar tras recibir la solicitud de Salvamento Marítimo. La actuación se produjo cuando un crucero que navegaba por aguas del Atlántico solicitó asistencia urgente para una pasajera con un cuadro médico de extrema gravedad.
La operación se desarrolló a más de 500 kilómetros al sur de Gran Canaria, una distancia que convierte cualquier intervención aérea en un reto técnico y logístico. La coordinación entre organismos civiles y militares resultó determinante para garantizar el éxito del rescate.
Activación del helicóptero y medios aéreos implicados
Para llevar a cabo la misión se activó un helicóptero HD.21 Súper Puma del 802 Escuadrón, perteneciente al Ala 46 y con base en Gando. Este modelo es uno de los pilares del sistema de búsqueda y rescate en Canarias por su autonomía y capacidad de carga, aunque en esta ocasión operó al límite de su radio de acción.
De forma paralela, se desplegó un avión D.4 VIGMA del mismo escuadrón. Su función fue clave para recopilar información meteorológica en tiempo real, especialmente sobre vientos en altura, con el objetivo de optimizar la ruta del helicóptero y reducir el consumo de combustible durante el vuelo de ida y vuelta.
Contacto previo con el buque
El avión estableció comunicaciones directas con el crucero antes de la llegada del helicóptero. Esta fase permitió transmitir instrucciones precisas sobre rumbo y velocidad del buque, condiciones indispensables para facilitar la maniobra de izado y minimizar el tiempo de exposición durante la operación aérea.
El izado sanitario en condiciones extremas
El rescate se realizó mediante izado con grúa desde el crucero Mein Schiff 3, un procedimiento especialmente delicado cuando se efectúa en mar abierto y a gran distancia de la costa. La pasajera evacuada, de 60 años y nacionalidad alemana, presentaba un cuadro de peritonitis que requería atención hospitalaria inmediata.
Uno de los elementos diferenciales del helicóptero SAR del Ejército del Aire y del Espacio es la presencia de un enfermero militar en la tripulación. En esta misión, el sanitario descendió primero al buque para evaluar a la paciente, coordinarse con el médico del crucero y asegurar una transferencia lo más segura posible.
Asistencia médica durante todo el traslado
La atención sanitaria no se limitó al momento del izado. El enfermero acompañó a la paciente durante todo el vuelo de regreso, monitorizando su estado y aplicando las medidas necesarias para estabilizarla hasta la llegada a tierra firme.
Coordinación en tiempo real desde Canarias
Durante toda la operación, el ARCC Canarias mantuvo contacto permanente con Salvamento Marítimo para actualizar la posición del buque y las condiciones de la maniobra. A su vez, se estableció coordinación con el CECOES 112 para preparar la recepción de la paciente una vez completada la evacuación aérea.
La cobertura radio y la comunicación continua entre los medios aéreos permitieron ajustar cada fase de la misión en tiempo real, un factor decisivo cuando se trabaja al límite de autonomía de las aeronaves.
Traslado hospitalario y cierre de la operación
Con la paciente ya a bordo, el helicóptero puso rumbo a la plataforma del Hospital Doctor Negrín, donde una ambulancia del servicio de urgencias canario esperaba para efectuar el traslado inmediato al centro hospitalario. La pasajera quedó ingresada para recibir tratamiento especializado.
Este tipo de misiones reflejan el alto nivel de preparación de las unidades de rescate aéreo en Canarias y la coordinación efectiva entre el Ejército del Aire y del Espacio, los servicios de control aéreo, Salvamento Marítimo y los recursos de emergencia autonómicos, con un objetivo común: la protección de la vida humana en cualquier circunstancia.