El
desierto del Sáhara es uno de los
entornos más hostiles del planeta porque combina varios extremos físicos al mismo tiempo. No es solo "
mucho calor", es una suma de factores que hacen muy difícil cualquier forma de vida estable. El
aire puede superar los 50º C y por la noche la temperatura puede bajar a 0º C. Esto provoca un estrés térmico constante en plantas y animales. Por no hablar que casi no hay agua:
la precipitación media es de 100 mililitros al año. Seguir leyendo...