Un patrullero marroquí controla el rescate de un petrolero ruso de la flota fantasma que se halla a la deriva frente a Tánger
La patrullera marroquí “VP Spartel” vigila la operación de remolque del "Charité Tide", un petrolero de la flota rusa furtiva, que llevaba aproximadamente 27 horas a la deriva, sin poder maniobrar, en aguas bajo control del tráfico marítimo marroquí frente a la costa de Tánger.
Mientras tanto, España desplegó el buque de rescate “Nor El Mar”, dedicado al remolque de emergencia y a la lucha contra la contaminación marina, que permaneció en la zona norte de separación marítima del Estrecho de Gibraltar como medida de precaución ante cualquier posible emergencia. Es probable que el petrolero no solicitara asistencia, ya que podría exponerlo a que su carga fuera incautada por España debido a las sanciones que pesan sobre el buque.
El Charité Tide, de 195 metros de eslora y 52.648 toneladas de calado, fue construido en 2007 y navega bajo bandera mozambiqueña. Está incluido en las listas de sanciones europeas y británicas, y su tasa de accidentes se estima en un 44%, lo que lo convierte en una "bomba de relojería ambiental".
Se estimó que la carga del petrolero superaba los 425.000 barriles de productos petrolíferos refinados rusos. Su destino oficial era el puerto de Tánger; actualmente navega a muy baja velocidad y sin capitán, lo que supone una amenaza para la seguridad de la navegación en el Estrecho de Gibraltar y genera una gran preocupación ambiental, subrayan medios marroquíes.