Cuatro alimentos que ayudan a la regeneración del hígado y fortalecen su función
El hígado cumple tareas esenciales para la vida. Participa en la desintoxicación del organismo. Procesa nutrientes. Produce bilis. Regula el azúcar en sangre. Aunque posee una notable capacidad de regeneración, este proceso depende de hábitos saludables y de una alimentación adecuada.
Este órgano puede recuperar su tamaño y función incluso cuando solo queda un 10 % de su tejido. Esta cualidad permite los trasplantes parciales, en los que tanto el donante como el receptor logran un hígado funcional. Sin embargo, la regeneración no ocurre sin apoyo nutricional ni cambios en el estilo de vida.
Las personas con hígado graso o inflamación hepática obtienen beneficios claros al reducir o eliminar el consumo de alcohol. En casos leves, el hígado puede volver a la normalidad en poco tiempo. Cuando existe cirrosis, la suspensión del alcohol mejora la función, aunque no revierte todo el daño estructural, según información divulgada por Science Alert.
Diversas investigaciones identifican alimentos con nutrientes y compuestos bioactivos que protegen las células hepáticas y estimulan su regeneración. Estos son cuatro de los más relevantes.
La alcachofa destaca por su aporte de cinarina y silimarina. Estas sustancias estimulan la producción de bilis y protegen las células del daño oxidativo. Su consumo favorece la desintoxicación natural y reduce la acumulación de grasa en el hígado.
El ajo aporta compuestos sulfurados como la alicina. Estos activan enzimas hepáticas encargadas de eliminar toxinas. También contiene selenio, un mineral que protege las células del hígado y apoya su regeneración cuando se consume con moderación.
La remolacha ofrece betalaínas, antioxidantes y fibra. Estos componentes reducen la inflamación y el estrés oxidativo. Además, sus nitratos naturales mejoran el flujo sanguíneo hacia el hígado, un factor clave para su capacidad regenerativa.
El aguacate suministra grasas monoinsaturadas que ayudan a disminuir la inflamación y a regular el colesterol. Contiene glutatión, un antioxidante esencial en la desintoxicación hepática, que protege las células y favorece la recuperación del órgano.
Estos alimentos apoyan la salud hepática, pero su efecto depende de un enfoque integral. Evitar el consumo excesivo de alcohol. Reducir ultraprocesados. Mantener un peso adecuado. Realizar actividad física regular.
Ante síntomas o antecedentes de enfermedad hepática, la consulta médica resulta indispensable. Una dieta equilibrada con seguimiento profesional influye de forma directa en la prevención y el manejo de estos padecimientos.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.