Uno de los retos de
Álvaro Arbeloa, que lleva poco más de diez días en el banquillo merengue tras la fulminante destitución de
Xabi Alonso, es que la dupla
Mbappé-Vinicius decida partidos de calado, como sucedió este sábado en la
Cerámica ante el
Villarreal. El ‘killer’ francés culminó una acción que ‘fabricó’ el brasileño en el inicio de la segunda mitad que significó el 0-1 y ambos también fueron protagonistas del 0-2 que selló el doblete del galo al transformar en el añadido un
penalti 'a lo Panenka'. Tres puntos de oro y de prestigio, en una salida señalada en rojo para los blancos, que permiten al
Real Madrid acostarse líder.
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