La persiana bajada de la Fnac tras su cierre este sábado protagoniza como pocas imágenes el momento que atraviesa la avenida de la Estación de Alicante. Una vía transitada a diario por miles de personas que ha sido escaparate comercial, eje institucional, punto de encuentro y puerta de entrada a la ciudad, y que ahora afronta una nueva etapa marcada por los cambios urbanos y sociales.