El cierre de ciclo de Antonia Orellana: “Entregamos un país en mejores condiciones que en 2022”
A pocas semanas de concluir el mandato del presidente Gabriel Boric, la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, realizó un balance exhaustivo sobre el legado de su gestión. En una entrevista concedida a La Tercera, la secretaria de Estado defendió con firmeza los logros del Ejecutivo, subrayando que la administración saliente deja un escenario favorable para el país.
“Nuestro gobierno está entregando al país en mejores condiciones de las que estaba el año 2022: podría citar indicadores macroeconómicos, de convivencia social, de resultados de las pruebas estandarizadas de educación y la conclusión sería la misma”, declaró la titular de la Mujer.
Sin embargo, lamentó que estos avances no fueran suficientes para garantizar la continuidad de un proyecto progresista, entregando el mando a una coalición situada mucho más a la derecha de lo que Chile ha experimentado en las últimas décadas.
Autocrítica y la lección del “camión de la basura”
La ministra no rehuyó los aspectos más críticos de la derrota electoral del oficialismo. Identificó como uno de los mayores errores estratégicos el haberse concentrado excesivamente en la reforma constitucional, descuidando el impulso de cambios materiales más inmediatos que afectaran positivamente el día a día de las personas. Reconoció que para el mundo de la izquierda, el hecho de que el proceso terminara en la ratificación de la Constitución vigente es un punto que requiere una profunda autocrítica política.
En una de sus reflexiones más directas, Orellana señaló que la gestión pública debe equilibrar las grandes transformaciones con la eficiencia de los servicios básicos. Subrayó que la ciudadanía exige cambios, pero también necesita la seguridad de que el sistema funcione, utilizando la metáfora de que “la gente quiere que pase el camión de la basura”. Según su visión, la desconexión con estas necesidades y cierta “apología de la anormalidad” durante algunos periodos pasaron una factura electoral importante al sector.
El rol ante el futuro Gobierno de Kast
Respecto al escenario que se abre tras el 11 de marzo, la ministra abordó cómo se articulará la nueva oposición. Orellana rechazó los cuestionamientos que responsabilizan únicamente a la izquierda por la agitación social, aclarando que la gobernabilidad dependerá del diálogo del nuevo oficialismo con la base social.
“La incapacidad de algunos sectores de nuestra élite de dialogar con el resto de la sociedad no es responsabilidad de la izquierda y nosotros no somos sus capataces”, aseveró.
Sobre la posibilidad de ejercer una oposición obstruccionista, la titular de la Mujer fue clara al señalar que sus representantes parlamentarios actuarán en coherencia con sus mandatos electorales, anticipando que no claudicarán en sus valores ante el gobierno entrante.