Peugeot nos ofrece dos fantásticas noticias: la marca está decidida a aumentar el placer de la conducción y, para demostrarlo, no sólo ha realizado el «concept-car» Polygon, sino que nos ha invitado a conducirlo. Hemos podido descubrir, de la mano del mismísimo Director Global de Marketing, el entusiasta Phil York, como, tras más de 8 años de desarrollo y numerosos ingenieros pasándose el testigo, han conseguido desarrollar su propia dirección «by wire». Tal vez os suene esta denominación porque Lexus, por ejemplo, ya tiene la suya en el RZ de este año . Se trata de un sistema en el que el volante y las ruedas no están unidos físicamente por una barra de dirección, como tradicionalmente se conoce. Los coches nuevos ya llevan dirección asistida eléctrica, por la que «el coche» puede actuar sobre el volante, pero el movimiento de las ruedas llega a éstas mediante un elemento mecánico. Ahora se va a empezar a extender los sistemas «by wire», del inglés «por cable». De esta manera, la libertad para el movimiento de las ruedas, el radio de giro, la dureza del volante o el tacto de la dirección será altísima y, una vez más, y como confirmamos charlando abiertamente con York, dependerá (tras cientos de ensayos y pruebas físicas) de líneas de código informático. Si lo que os preocupa es perder información sobre el coche a través del volante , creemos justo decir que vas a tener que acostumbrarte, pero que han trabajado a conciencia para que sea lo mejor de lo que son capaces. El volante, denominado por la marca francesa como «Hypersquare» va a pasar a ser rectangular y puede incluir iconos informativos y mandos hápticos para, por ejemplo, arrancar el motor o manejar el menú multimedia. Lo que sí nos ha asegurado Phil York es que mantendrá los mandos tradicionales de intermitentes o limpiaparabrisas. Por nuestra parte, hemos podido conducirlo y es, dicho técnicamente, ¡una gozada!. Las ruedas giran mucho en ambas direcciones con apenas media vuelta de volante y casi llegas a sentir la conducción como si fuera un F1. Fue una prueba sencilla de maniobrabilidad, pero ya nos ha dejado un buen sabor de boca. Lo mejor de todo es que estará montada en coches de serie Peugeot para el año que viene. Si eres entusiasta del i-cockpit de Peugeot , esto es una evolución, una enorme evolución, y con ella, además de lo dicho, buscan aumentar el placer de conducir con materiales técnicos y novedosos, algunos de los del Polygon, por ejemplo, hechos en Ávila por la empresa española Nagami; y con algo que no se toca, pero se siente: el espacio. La amplitud en un coche es bienvenida y, al no tener columna de dirección, podrán aprovechar mejor el interior habitáculo. Con este coche urbano, Peugeot nos acerca su futuro y, por cierto, lo hace con un motor eléctrico de 180 CV y baterías de nada menos que 60 kW/h que darían para muchos recorridos por cualquier ciudad con una sola carga.