Temperaturas extremas, inicio de temporada, sesiones matinales y nocturnas con condiciones muy diferentes, partidos con posibilidad de cinco sets... El Open de Australia presenta una exigencia muy alta a la que estuvo a punto de sucumbir Jannik Sinner, resucitado a raíz de la decisión de la organización de cubrir la Arthur Ashe cuando el italiano peor lo estaba pasando ante Spizzirri. Nunca es fácil arrancar el año en una tesitura así. Para Carlos Alcaraz , además, supone el inicio de una era sin Juan Carlos Ferrero . Pero el murciano está avanzando con solidez, esa que le estaba costando adquirir hasta esta edición en Melbourne. A todo ello ayuda la musculatura que está luciendo Alcaraz en Australia, exhibiendo mayor potencia y agilidad , fundamental ante la dureza de los partidos que se producen en el primer Grand Slam del calendario. Una imagen que aún se queda en mayor evidencia por la camiseta sin mangas que ya viste habitualmente Alcaraz en el circuito. Alex Corretja no pasó por alto la transformanción física de Carlitos. El extenista, ahora comentarista en Eurosport , entre otros, intervino en El Larguero, en la Cadena SER , para hablar de la musculatura del tenista de El Palmar durante el Open de Australia. «Yo lo veo muy mazado, lo veo mazado pero bien », matizó Alex Corretja. «No lo veo rudo ni tosco ni tocho. Lo veo fibrado». Corretja, que llegó a alcanzar el número dos del ranking en el año 1999, asegura que ve a Alcaraz «muscularmente preparado para lo que tiene que ser un tenista. Él no es un levantador de peso , no puede ser que salga a la pista y no se pueda ni mover». «Tiene que encontrar un equilibrio , como lo está haciendo, entre estar fuerte físicamente de resistencia , pero también muscularmente , porque los impactos son muy potentes en el mundo del tenis y más en pistas duras. Los desplazamientos son muchas veces muy violentos y a medida que pasan los días todavía hay peloteos más intensos porque los rivales son más duros», añade Alex Corretja sobre Alcaraz, con una musculatura más voluminosa que la de Sinner, quien parte, de nuevo, a priori, como su principal rival en Melbourne.