Carlos Alcaraz sonrió más que nunca en Melbourne Park. Qué ganas tenía de superar los cuartos de final, la barrera contra la que se estrelló las dos ediciones anteriores. Se entrometieron en su camino el alemán
Alexander Zverev y el serbio
Novak Djokovic, por este orden. Aprovechó la ocasión contra el australiano
Alex de Miñaur, a quien batió 7-5, 6-2 y 6-1 en 2h.15'.
Seguir leyendo...