Toda la oposición, la izquierda y Vox, carga contra el alcalde de Alicante, Luis Barcala, por la reciente adjudicación de viviendas públicas a su concejala de Urbanismo, Rocío Gómez, y varios beneficiarios vinculados con el Ayuntamiento. La izquierda exige que se investigue el listado de adjudicatarios y si pudieron haber gozado de un trato de favor o acceder a información privilegiada, mientras Vox lo califica de "un golpe muy duro a la confianza" y advierte de que "tendrá consecuencias".