Satisfacción en Moncloa: la regulación de inmigrantes ha sido portada en el Times
La política internacional ha pasado de ser un punto fuerte de Pedro Sánchez a situarse directamente en el centro de su estrategia política. Moncloa prepara un proyecto que presenta al presidente como un dique de contención frente a una ofensiva internacional de la “ultraderecha”. Una confrontación que en 2023 solo circunscribió a Vox y al panorama nacional, pero que ahora quiere extender a toda la política exterior.
Como adelantó ECD el Ejecutivo ya trabaja en situar a Sánchez como el único líder progresista de Europa, y prácticamente del mundo occidental. En esa línea deben entenderse algunas decisiones internas del propio presidente, tomadas para rivalizar y proyectar una línea de izquierdas que choque con las polémicas que derivan de los gobiernos más conservadores.
Un ejemplo: en la misma semana en que la policía migratoria de Donald Trump, presidente de EE UU, mataba a tiros a otro ciudadano, Sánchez anunciaba un acuerdo con Podemos para regularizar a cientos de miles de inmigrantes que acrediten, al menos, cinco meses de residencia en España. Un mensaje opuesto y directo. Es una muestra de lo que buscan los socialistas en el año de legislatura que los propios socios le dan de vida.
Por eso, según ha podido saber El Chivato, en Moncloa despertaron muy orgullosos este martes. Los principales diarios internacionales, como el Times, informaban sobre la política migratoria de España como contrapunto al resto de democracias occidentales, tanto europeas como americanas.
Los partidos de centro-derecha y socialdemócratas en la Unión han endurecido sus postulados, y en medio de ese movimiento, el Gobierno de Sánchez se mueve justo hacia el lado contrario: favorecer la residencia legal de quienes llegan a España y tratar de integrarlos siempre que no tengan antecedentes penales.
Esas portadas de la prensa internacional sentaron mejor que bien en Moncloa porque vieron conseguido su objeto. No solo ganar espacio en diarios extranjeros, sino hacerlo por confrontar con las posiciones que están empezando a ganar cada vez más terreno en los partidos tradicionales.