La Infanta Sofía conoció este viernes de primera mano cómo un perro acaba convirtiéndose en los ojos de una persona ciega. La hija menor de los Reyes acudió al nuevo Complejo Clínico y Asistencial de la Fundación ONCE del Perro Guía, en Boadilla del Monte (Madrid), para inaugurar sus instalaciones, en el que fue su segundo acto en solitario y una nueva muestra de la agenda institucional propia que comienza a perfilar. Nada más llegar a las instalaciones, fue recibida por la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez; el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de Boadilla del Monte, Francisco Javier Úbeda. El presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, agradeció la presencia de la Infanta y su interés por los perros guía y las personas con discapacidad. Carballeda le explicó que detrás de cada perro hay «un proceso riguroso», realizado por profesionales altamente cualificados y por familias educadoras que acogen a los cachorros en sus casas para completar su socialización, y recalcó que, de la misma forma que «ser ciego no es fácil», tampoco es cualquier cosa «poner un perro guía en manos de una persona ciega» «Estas instalaciones son una puerta abierta a la autonomía, a la inclusión y a la seguridad de las personas ciegas, que pueden desplazarse con libertad por las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades junto a un perro guía», explicó Carballeda. Y añadió: «Detrás de cada perro hay un proceso riguroso, llevado a cabo por profesionales altamente cualificados, de los que me siento profundamente orgulloso, y también por familias solidarias que acogen a los cachorros en sus casas para completar su socialización». La Infanta conoció las distintas etapas por las que transcurre la vida de un perro hasta convertirse en guía de una persona ciega: la cría, la socialización con familias educadoras, el adiestramiento y la vida diaria junto a su usuario, así como su jubilación. Recorrió el bloque hospitalario y el área de cría y se detuvo especialmente en la recién estrenada Aula de Estimulación Sensorial, donde acompañó a tres cachorros de apenas dos meses de vida, que se encontraban con su madre, una perra labradora llamada Lola. Los cachorros corretearon por la habitación, dispuesta con espejos, rampas, sitios más estrechos por los que debían pasar. Nada más ver a la Infanta, se acercaron a ella y al fotógrafo de la casa y jugaron con ellos mientras de fondo se escuchaba una nana. La hija de los Reyes jugó con ellos, los cogió en brazos y les dio juguetes. Estaba feliz junto a los cachorros porque, como dijo una adiestradora, «lo más importante es que el perro guía sea un perro feliz». La Infanta también asistió a una exhibición en la que la instructora de movilidad Cristina Ruiz, junto al perro Watson, mostró cómo estos animales aprenden a evitar obstáculos fijos y móviles, avisar de cruces y escaleras, localizar pasos de peatones, entradas y salidas de edificios o paradas de autobús. Antes de finalizar, la Infanta Sofía mantuvo un encuentro con familias educadoras de futuros perros guía. Conversó con Jesús Enrique Barredo y Beatriz García, que ya han educado a una perra graduada (Yadin) y ahora socializan a la labradora negra Jinny; con Raquel González y Luis Blasco, que educan a la labradora amarilla Zafira desde septiembre de 2025; y con Javier Álvaro Ruiz y María Rodríguez, usuarios de perro guía, quienes le explicaron cómo es su vida diaria junto a Ulrich y Úbeda, respectivamente. Las instalaciones que visitó la Infanta fueron renovadas a comienzos de 2025 con el objetivo de poder atender hasta 200 animales al año. El complejo, con capacidad para albergar 175 perros, está organizado en dos edificios en forma de U y cuatro bloques donde se han reubicado las dependencias de cría, partos y camadas recién nacidas, además de los servicios veterinarios, laboratorio y hospital clínico. Cuenta con parideras con zonas de descanso y protección perimetral, 50 perreras con frente acristalado, una sala de estimulación temprana, dos quirófanos completamente equipados, hospital con perreras individuales, 40 patios techados y 22 parques de suelta adaptados a las necesidades de cada bloque. La hija menor de los Reyes, que desde el pasado mes de septiembre reside en Lisboa, donde cursa Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en un centro privado adscrito a la University of London, mantiene así el compromiso adquirido con su padre: continuar participando en actos de la Casa del Rey siempre que no interfieran en su formación académica. Ese acuerdo, que permitió a la Infanta estudiar fuera de España en un destino cercano, empieza a traducirse en una presencia institucional más definida, en paralelo al papel que ya asume la Princesa de Asturias. Durante esta mañana se recordó que la labor de la FOPG fue inaugurada por la Reina Sofía, que visitó las primeras instalaciones en 1990, y por la Reina Letizia en 2011, cuando aún era Princesa de Asturias y acudió acompañada por la entonces Duquesa de Cornualles. Se trata, además, de una causa que conecta con el interés personal de la Infanta, conocida amante de los perros, algo que se hizo visible en agosto de 2023 cuando Zarzuela difundió las imágenes de su despedida para estudiar en Gales junto a Jan, su labrador negro.