Plaza de la Cultura sin cultura
Es lamentable lo que a diario acontece en la plaza de la Cultura en San José. Hace años, en este espacio urbano era habitual observar artistas plásticos dibujando murales, ver a personas cantando y bailando, y a otras tertuliando plácidamente. Hoy, no se permite ahí ninguna actividad cultural popular. Los guardas reprimen toda expresión espontánea por parte de la ciudadanía. Ignoro quién gira ese tipo de directrices.
Luis Alonso Mora Román, Aranjuez
Frustración con Tribu-CR
Los genios de Hacienda, ahora con Tribu-CR, eliminaron la posibilidad de realizar el pago en línea con entidades financieras. Ahora solo puede hacerse a través de la página del Ministerio de Hacienda, que no es nada amigable.
Juan Francisco Ruiz Monge, Liberia
A la espera de AyA
El 2 del enero, reporté una avería en una tubería de mi comunidad, pero hasta la fecha ninguna cuadrilla de AyA ha tenido la “amabilidad” de presentarse a resolver el problema. Esto, a pesar de las múltiples llamadas que he realizado. ¿Qué se necesita hacer para que, de una vez por todas, atiendan el problema? El número de seguimiento es 53455682.
Allan Lescano Mora, Hatillo
Última llamada
El expresidente Luis Alberto Monge solía decir que la democracia era como una planta que había que regar a diario, pero en algún momento olvidamos el propósito. No solo la dejamos de regar, sino que estamos a punto de echarle una fuerte dosis de herbicida.
Costarricenses, si no reaccionamos y tomamos en serio los nubarrones que se vislumbran en el horizonte de la patria, vamos a perderla y lo lamentaremos por muchos años, como los nicaragüenses y venezolanos con las dictaduras que, de una u otra forma, ayudaron a consolidar.
Debemos salir a votar. Por cualquiera de las opciones, menos por el oficialismo. Debemos intentar doblarles el brazo a las encuestas, que, en el pasado, han sido imprecisas. Al igual que en los aeropuertos, esta es la última llamada; no hay segundas oportunidades.
Gustavo Elizondo Fallas, Santa María de Dota
Pedido a AyA
El 25 de enero, mi recibo del agua llegó con un aumento de ¢25.000, por lo que mi cuñado fue a AyA de Alajuela. Se le indicó que los recibos fueron emitidos con errores y que se harían las correcciones. Pero nuestro mayor asombro fue enterarnos de que nuestro medidor está tipificado como “consumo de comercio” cuando debería ser “residencial”. Solicito de manera respetuosa que alguien de la Contraloría de Servicios de esa institución me explique cómo es eso posible si vivimos en un lugar completamente rural. ¿Quién solicitó ese cambio y por qué?
Roque Gerardo Araya Jiménez, Guácima