Wolves y
Bournemouth llegaban a la jornada 24 de la
Premier League en un partido que podía servir a los hombres de
Andoni Iraola como vía para relanzar sensaciones y posiciones ligueras. El conjunto del técnico español, tras una muy mala racha de resultados, acumulaba dos victorias y un empate en sus últimos tres encuentros ligueros, destacando dos importantes triunfos ante,
Tottenham y
Liverpool, que situaban al club costero en la decimotercera posición de la tabla con 30 puntos.
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