Cada vez más personas optan por usar tarjetas en lugar de dinero en efectivo, tanto por su facilidad de pago como por los distintos beneficios que ofrecen. En este contexto, la tarjeta de débito es quizá la más importante, ya que permite comprar o realizar pagos directamente con el dinero propio de la nómina o de los ingresos recurrentes. Por este motivo, resulta clave elegir una tarjeta de débito con comisiones bajas o nulas y con ventajas claras que permitan aprovechar su uso diario. En un mercado cada vez más competitivo, con cientos de tarjetas de débito de distintas entidades, comparar beneficios como retiradas de efectivo gratuitas, cambios de divisa sin coste o programas de saveback puede marcar la diferencia. A continuación, repasamos las mejores tarjetas de débito de febrero, de fácil contratación online y con los beneficios más relevantes del momento. La tarjeta de débito Trade Republic, vinculada a una cuenta remunerada de la entidad, puede convertirse en una herramienta de ahorro e inversión al permitir remunerar el saldo de la cuenta y ofrecer saveback por las compras realizadas con la tarjeta. De este modo, el usuario puede beneficiarse por partida doble. Uno de sus principales atractivos es el 1 % de saveback en los pagos con tarjeta elegibles. Este importe no se devuelve en efectivo, sino que se invierte de forma automática en un plan de inversión elegido por el usuario. El saveback tiene un límite mensual y exige mantener una aportación mínima en los planes de inversión, aspectos que conviene tener en cuenta antes de activarlo. La tarjeta puede utilizarse en formato virtual o físico, sin costes de emisión ni cuotas mensuales, y es compatible con Apple Pay y Google Pay. Además, Trade Republic no aplica comisiones por pagos en el extranjero y permite retiradas de efectivo gratuitas a partir de 100 euros. Para importes inferiores, se aplica una comisión fija. Las ganancias máximas mensuales de saveback están limitadas a 15 euros. La tarjeta de débito ING Nómina está vinculada a la Cuenta Nómina ING y destaca por ofrecer una operativa sin comisiones en el uso diario, tanto en pagos como en la gestión de la tarjeta. Su principal valor añadido es el Plan de Viaje, un servicio que permite pagar con la tarjeta y disponer de efectivo en moneda extranjera sin comisión por cambio de divisa hasta 1.000 euros, una ventaja especialmente interesante para quienes viajan fuera de la zona euro. La tarjeta está disponible en formato físico y virtual, sin costes de emisión ni mantenimiento, y permite activar o desactivar los pagos online desde la app en cualquier momento. Asimismo, cuenta con protección antifraude para compras realizadas a partir de 30 euros, lo que ofrece mayor seguridad ante posibles usos indebidos de la tarjeta. ING dispone de más de 2.000 cajeros en toda España, lo que facilita las retiradas de efectivo sin comisiones dentro de su red, junto con una gestión completamente digital desde la banca online. La tarjeta de débito B100 está vinculada a una de las propuestas de cuentas remuneradas más atractivas del mercado, lo que la convierte en una opción interesante para quienes buscan rentabilizar su dinero mientras lo utilizan en el día a día. La entidad ofrece la Cuenta Save, una cuenta de ahorro remunerada hasta 50.000 euros al 1,75 % TAE, y la Cuenta Health, orientada al autocuidado, que remunera el saldo hasta 50.000 euros al 3,20 % TAE. A esta propuesta se suma una tarjeta de débito pensada para el uso diario y para viajar. La tarjeta permite pagar en moneda extranjera sin comisiones por cambio de divisa y ofrece hasta dos retiradas de efectivo gratuitas al mes. Está disponible en formato físico y virtual, sin costes de emisión ni mantenimiento, y permite apagar, encender o bloquear la tarjeta desde la app. La cuenta B100 puede solicitarse en pocos minutos de forma online, con una gestión completamente digital desde el primer momento. La elección de una tarjeta de débito se ha vuelto cada vez más relevante en un contexto en el que el uso del efectivo pierde peso frente a los pagos digitales. Más allá de su función básica, las tarjetas actuales incorporan ventajas como cuentas remuneradas, pagos en el extranjero sin comisiones o facilidades para retirar efectivo, elementos que conviene valorar con atención. Comparar condiciones y beneficios permite encontrar la tarjeta que mejor se adapte al día a día y al perfil financiero de cada usuario.