'Estos días cuando los esquiadores llegan a Sierra Nevada, lo que ven es un montón de nieve, un parte de espesores magnifico pero sin embargo muchos de sus remontes están parados. La razón está en la lluvia engelante, un fenómeno que se da algunas veces en la estación de esquí granadina, que paraliza telesillas y hasta telesquís. Para poder poner en marcha todos estos aparatos, un ejército de operarios de Cetursa libra una batalla silenciosa y agotadora allí arriba. Literal. Y que no se trata solo de pisar nieve o balizar pistas, sino de encaramarse a lo alto de postes y pilonas cargados de mazas; la prioridad absoluta es ahora mismo el uso de la fuerza bruta y la precisión técnica para retirar todo ese hielo que cubre las instalaciones.
El responsable de este parón forzoso es la lluv...'