Diego Lopes abandonó el octágono por sus propios medios, pero consciente de que había sufrido una grave lesión. El brasileño
volvió a caer el pasado sábado ante Alexander Volkanovski, en una revancha en la que cometió los mismos errores de la primera contienda ante el monarca australiano. La ausencia de actividad y la falta de valentía al dibujar combinaciones ante el monarca acabaron por endosar una nueva derrota para su carrera deportiva, un recorrido que tendrá que pausar tras su nuevo percance.
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