La gobernabilidad del municipio de Almonte ha quedado en interrogante con la nueva posición de minoría del alcalde, Francisco Bella , y su partido Ilusiona ante temas claves que tienen que pasar próximamente por el pleno. Uno de ellos es la implantación de la zona azul en Matalascañas , servicio fue licitado tras varios reveses en septiembre, antes de aprobarse la ordenanza, aún pendiente , y que podría hacer caer el proyecto estrella del Equipo de Gobierno. El partido en el poder afrontará esta votación con 10 ediles, por 11 de la oposición , tras pasar al grupo de concejales no adscritos este mes Tomás Rodríguez , que salió de Ilusiona pero mantuvo su acta. En la oposición hay ediles que ven esta dimisión como un signo de desgaste del gobierno municipal y no descartan nuevas salidas. De momento, nadie tiene idea sobre cuál va a ser el posicionamiento de Ruiz en las decisivas votaciones que están por venir. Su salida ha sido calificada en el entorno de Ilusiona como «una decepción» y en el resto de partidos se ve con expectación como una puerta hacia el fin de las imposiciones para dar paso a una política de más diálogo y consenso. Desde su planteamiento inicial la implantación de la la zona azul en todas las calles de Matalascañas como forma de reordenar la movilidad del núcleo costero no ha convencido ni a la oposición ni a los vecinos . De hecho, ha sido un proceso tortuoso, tumbado varias veces por la justicia y que ha causado movilizaciones. Los contrarios a la medida subrayan que supone hipotecar el futuro del municipio. Finalmente, en el pleno de septiembre se aprobó la concesión de la zona azul de Matalascañas por 30 años a la empresa Dornier, que abonará por adelantado un canon de 2,1 millones al Ayuntamiento. Fueron 11 votos a favor, correspondientes a los integrantes del equipo de gobierno de Ilusiona, y 10 en contra, de la oposición (PSOE, Mesa de Convergencia, Vox y concejales no adscritos). Ahora la balanza se decanta, en teoría para la oposición, y corre riesgo de no aprobarse la ordenanza que regula las condiciones del servicio y precios, un paso que desde la oposición se criticó que legalmente es previo a la adjudicación y no posterior, como ha sido el caso. Desde el grupo de concejales no adscritos, su portavoz, Miguel Ángel Jiménez , declara a Huelva24 que la votación de la ordenanza será «crucial» y «una primera piedra de toque» para el nuevo orden del pleno. «La zona azul es un rejón de muerte para Matalascañas y tenemos que intentar pararla», afirma. Asevera que se trata de «un negocio que no beneficia al municipio». Jiménez incide en que desde su grupo no están dispuestos a aprobar la ordenanza, en coherencia con la línea de rechazo ya descrita. «Vengo votando en contra desde el inicio de la legislatura porque es un auténtico disparate hipotecar al municipio durante 30 años y no voy a cambiar de criterio », afirma. Desde el PSOE almonteño también es una prioridad que « se revierta la zona azul en Matalascañas tal y como está planteada actualmente». Igualmente muestran su expectación acerca de la nueva posición del edil que ha salido de Ilusiona. La mayoría de Ilusiona en el pleno tuvo su reflejo en los consejos de administración Docosa (TV pública), Sada (ayuda a domicilio) y Emilad (empresa para trabajo de personas con discapacidad) y ahora se espera que la nueva realidad también se imponga y se reconfigure el Pleno de Organización. Otros asuntos que llegarán al pleno en lo que queda de legislatura será el pliego del contrato del servicio de aguas para El Rocío, Matalascañas y el polígono de Matalagrana, asunto en el que se prevé que la oposición se mantenga en contra y rompa los planes del Gobierno municipal. Asimismo desde el resto de partidos se volverá a la carga con iniciativas tumbadas esta legislatura que muy probablemente volverán reformuladas al pleno esperando un mejor destino. Sobre la mesa estarán temas como la bajada del canon de Montes de Propios para las tierras de secano, que paso de 90 a 300 euros anuales y que ha causado el abandono de muchas explotaciones agrarias tradicionales. También se propondrá la bajada de los impuestos municipales, el contrato del agua y de la zona azul en el núcleo de Almonte y el cumplimiento de la Valoración de Puestos de Trabajo (VPT), entre otros. Los socialistas hablan de un « nuevo escenario político », en el que frente a la «parálisis» municipal centrarán sus «esfuerzos» en sacar adelante iniciativas como que el Ayuntamiento de Almonte autorice, cuanto antes, al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) a realizar la obra de emergencia necesaria en el Paseo Marítimo de Matalascañas, destrozado por el paso devastador de varios temporales. Desde los no adscritos, Jiménez, comenta que «el gobierno de Francisco Bella ha sido un auténtico rodillo, no ha habido diálogo» y ahora abogan porque exista «un espacio de diálogo entre los demócratas de este pueblo para hacer valer la nueva aritmética del pleno y puede haber perspectivas». Como ha venido denunciando en la presente legislatura la oposición se ha quedado «sin herramientas» en su labor de ejercer la fiscalización del gobierno municipal. Sistemáticamente, señala, no se les ofrece información solicitada sobre contratos, expedientes y procesos y ya hay 16 expedientes en el Consejo de Transparencia y Protección de Datos de la Junta de Andalucía pendientes. Además, Jiménez, expone su grupo disfruta de menos tiempo de intervención en los plenos que el resto, mientras que los turnos de Ilusiona son indefinidos y critica la ausencia en los medios públicos municipales y sus redes sociales de cualquier miembro de la oposición, así como de colectivos ciudadanos y sociales, que «no tienen espacio». «Sólo se traslada la opinión del Equipo de Gobierno», resalta. Ante estas y otra series de «anomalías», el edil no adscrito expone que han «tendido la mano» a todos los grupos para abrir «un espacio de diálogo y debate» frente a la « receta caduca » de altos impuestos, venta de patrimonio público y externalización de servicios adoptada, que ha llevado al Ayuntamiento « a la ruina », opina.