Son muchas
las parejas que deciden en algún momento de la relación adoptar (o comprar) una mascota y así aumentar su familia. ¿El problema? Que si lo hacen de forma conjunta, esto se puede convertir en un auténtico quebradero de cabeza si hay una ruptura posterior.
¿Quién se queda con el perro? ¿Cómo funciona la custodia compartida? ¿Es factible?
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