Las proteínas alternativas, un potencial negocio de 10.000 millones de euros para España
Un análisis elaborado por Systemiq con el apoyo de The Good Food Institute sobre el potencial de España para desarrollar un sector competitivo de proteínas alternativas -incluidos los productos de origen vegetal, la carne cultivada, la fermentación de precisión y la fermentación de biomasa- estima que, con un apoyo político moderado, este sector podría aportar hasta 10.000 millones de euros en valor añadido bruto a la economía española de forma anual de aquí a 2040 y generar alrededor de 34.000 empleos de calidad en ámbitos como la investigación, la biotecnología, la ingeniería, la fabricación, la agricultura de cultivos herbáceos y la logística. El crecimiento se extendería más allá de las empresas alimentarias, alcanzando también a sectores proveedores de equipamiento especializado, control de calidad, automatización y servicios técnicos avanzados.
El mercado nacional de productos de proteínas alternativas podría alcanzar según este análisis los 6.700 millones de euros, superando al actual mercado del café en España, lo que refleja el creciente interés de consumidores, empresas e inversores. Si se considera toda la cadena de valor, la oportunidad económica total podría ascender hasta los 9.000 millones de euros.
El informe también prevé que España podría exportar hasta 3.000 millones de euros en productos e ingredientes, reforzando su papel como centro de fabricación en el sur de Europa y contribuyendo a la autonomía estratégica de Europa en un sector emergente y especializado.
El documento asegura que el desarrollo de un sector sólido de proteínas alternativas podría generar nuevas oportunidades de mercado para los agricultores de cultivos herbáceos en España, al tiempo que aliviaría la presión sobre los sistemas de tierra y agua en un contexto de creciente impacto climático. "Los agricultores españoles se enfrentan a numerosos retos, desde los bajos precios de sus productos hasta sequías cada vez más severas, y las proteínas alternativas pueden ofrecer nuevas oportunidades de mercado y contribuir a mejorar la rentabilidad", asegura.
Impacto industrial
Estos cambios en la agricultura también impulsarían el crecimiento industrial. Escalar la producción de proteínas alternativas requiere biotecnología aplicada, ingeniería de bioprocesos, fabricación de biorreactores, equipamiento especializado y sistemas avanzados de logística y control de calidad. Iniciativas como la planta de Elian en el Puerto de Barcelona, que produce proteínas texturizadas a partir de soja de origen local, demuestran el potencial para conectar la innovación alimentaria, el desarrollo rural y la industria avanzada, según destacan los autores del informe.
Para aprovechar plenamente este potencial, el estudio concluye que es fundamental aumentar la inversión pública en I+D, adaptar las infraestructuras industriales existentes para escalar nuevas tecnologías y apoyar a los agricultores en la transición hacia cultivos de mayor valor añadido. Reducir los riesgos tecnológicos en las fases iniciales y crear un marco regulador predecible y armonizado también resulta clave para atraer inversión privada y acelerar el crecimiento del sector.